La
bioregión de Cascadia, se ubica desde el Norte de California,
hasta la punta sur de Alaska. Este majestuoso bosque se extiende a
lo largo de la costa oeste siguiendo las montañas Rocallosas
del norte del continente americano. Los árboles que dominan
en esta región son: el abeto Douglas (“Douglas Fir”),
la cicuta del oeste (“Western Hemlock”) y el cedro rojo
del oeste (“Western Red Ceder”), los cuales son conocidos
en todo el mundo por su impresionante altura y sus grandes troncos
que alcanzan varios metros de circunferencia. Este bosque maduro,
no solo alberga a una fauna significante, sino también protege
a una vertiente donde muchas especies de salmón y otros peces
anádromos desovan.
El bosque maduro
de Cascadia, ha sufrido una deforestación drástica,
principalmente durante las décadas de los cincuentas y ochentas.
Por ello, actualmente, sólo queda muy poco del bosque original
y, desafortunadamente, la tala continúa.
En l997, un grupo
experimentado de activistas por la conservación forestal, se
movilizó, para ponerle fin a la tala de árboles maduros,
con el propósito de proteger las partes que quedan del bosque
original. Esta pequeña organización, situada en Eugene,
Oregon, con sólo tres empleados de tiempo completo y dos de
medio tiempo, a obtenido grandes logros. Gran parte de su trabajo
es realizado a través de la educación pública,
dando pláticas en escuelas, universidades, sindicatos, asilos
y centros comunitarios. Casi todas las semanas, organizan excursiones
al bosque para mostrar las partes del bosque que han sufrido o van
a sufrir la tala inmoderada. “La gente ha expresado su interés
diciendo que, prefieren ver los arboles creciendo y no en posición
horizontal” nos comentó Josh Laughlen, del proyecto Cascadia
Wildlands (“Cascadia Wildlands Proyect o CWP”). A decir
verdad, dicha organización ha tenido éxito mostrando
tanto al público en general como a los reguladores de ley,
los sitios deforestados demostrando que no obstante los esfuerzos
por la conservación del bosque, la tala continúa.
Proyecto de Restauración del Ecosistema Forestal
Además
de educar a las personas, el proyecto “Cascadia Wildlands”,
ha propuesto proyectos al servicio del bosque, dando impulso a proyectos
de restauración ecológica, lo cual ha logrado que áreas
que fueron taladas hace alrededor de cincuenta años, hoy estén
creciendo para convertirse en un bosque maduro.
Esta organización
ha promovido una técnica llamada “Variable Density Thinning”
lo que en español significa, entresacar la densidad forestal
de manera variable. Dicha técnica consiste en talar pequeñas
partes de bosque en un intento por reintroducir una complejidad estructural
en los bosques donde los árboles son de la misma edad. El empleo
de esta técnica va dirigido a recrear un caos en el bosque
maduro para crear nichos disponibles para especies tales como el búho
moteado del norte (“Northern spotted owl”). Este proyecto
espera favorecer la creación de nuevas fuentes de empleo en
la reforestación, permitiendo un cierto volumen de tala, esperando
evitar de esta manera la tala inmoderada de las partes de bosque maduro.
La administración de Clinton y el Plan Forestal Noroeste (“Northwest
Forest Plan”)
Con el objetivo
de ponerle alto a la tala en los bosques maduros el CWP aboga en casos
de litigación ambiental. El Plan Forestal Noroeste fue decretado
durante la presidencia de Clinton para resolver la crisis del búho
moteado del norte, la del bosque maduro, así como también,
el desempleo en la industria maderera. Se supone que el plan estaba
bien organizado para responder a estos intereses, puesto que si se
protegió una buena parte del bosque maduro para darle albergue
al búho moteado del norte, al mismo tiempo que se promovió
la conservación de la vertiente de Cascadia. También,
el Plan Forestal Noroeste, le dio a la organización una herramienta
de tipo legal, con la cual el Servicio Forestal puede proceder en
contra de los compradores que no respeten las condiciones estipuladas
por dicho plan. Sin embargo, el plan dejo millones de hectáreas
que fueron arrebatadas y taladas, sitios en donde los árboles
maduros se siguen cortando.
La administración
de Bush y la destrucción del Plan Forestal Noroeste
Recientemente, la administración de Bush, ha propuesto una
reducción a la protección ambiental en los bosques maduros.
Se cambió el Plan Forestal Noroeste de tal manera que parece
que Bush quisiera pagar el dinero que recibió de las compañías
madereras durante su campaña electoral. Dentro de dicho cambio
se está tratando de destruir dos componentes ambientales clave:
la Estrategia de Inspección y Manejo (“Survey and Management
Strategy”) así como también la Estrategia de Conservación
Acuática (“Aquatic Conservation Strategy”).
El primero de
los dos, la Estrategia de Inspección y Manejo, requiere del
Servicio Forestal y de la Oficina de Manejo de la Tierra (“Bureau
of Land Management o BLM”), para llevar a cabo una investigación,
y descubrir la presencia de especies raras o endémicas que
viven dentro del área que será talada, para poder protegerlas.
Existen más de 300 especies en la lista de la Estrategia de
Inspección y Manejo, y ésta incluye especies que no
están en el Acta de Especies en Peligro de Extinción,
un ejemplo es el ratón campestre rojo arborícola (“red
tree vole”), del que se sabe poco y actualmente se están
realizando diversas investigaciones. El Servicio Forestal entonces
necesita verificar la presencia de estas especies antes de proceder
con la venta de madera. Esto ha moderado los esfuerzos para vender
la madera del bosque maduro, el cual tiene una gran biodiversidad.
La industria maderera ha demandado al gobierno, reclamando que sólo
deben de seguir el Acta de Especies en Peligro de Extinción,
para lo cual recibieron como respuesta por parte de la administración
de Bush la eliminación de la Estrategia de Inspección
y Manejo.
El segundo componente
que será eliminado es, la Estrategia de Conservación
Acuática, la cual provee protección al salmón
y otras especies de peces. La administración de Bush se ha
propuesto el no requerir al Servicio Forestal y a la Oficina de Manejo
de la Tierra (BLM) para demostrar que la tala no tendrá ningún
impacto en ríos o peces.
La Estrategia de Conservación Acuática, ya ha permitido
al CWP y otros grupos locales, detener mas de una docena de veces
la venta de madera que han violado las cláusulas establecidas.
Y la TALA continúa.....
Durante el recorrido, conocimos a muchas personas de todas las edades
que se encuentran extremadamente preocupadas por la situación
en que se encuentran los bosques. Activistas que han pasado meses
trepados en árboles, comparten con nosotros su desilusión
por la falta de atención que han tenido sus demandas. También
nos encontramos con camiones cargados de troncos enormes procedentes
de los bosques maduros. Y aunque sabemos que el bosque volverá
a crecer, desafortunadamente toma más años que los de
la vida de un ser humano, para que un tronco alcance un diámetro
de 8 pies.
Por si fuera poco,
ni siquiera con el fomento de los conceptos tan “a la moda”
en nuestros días de desarrollo sustentable del medio ambiente,
se ha logrado que se le den las mismas prioridades a los intereses
ambientales y sociales, en comparación con los económicos,
siendo que estos últimos tienen el lugar de honor, a pesar
de las peticiones de los ciudadanos. Los gobiernos continúan
respondiendo a los valores neo-liberales como si fuera el único
camino a seguir. Nos encontramos ante una ecuación simple:
los recursos forestales son limitados, y para que las compañías
sigan obteniendo buenas ganancias, la tala tiene que aumentar, a lo
que le sigue la desaparición de los bosques maduros. La tendencia
observada en el norte es generalmente la de gobiernos que creen las
amenazas de desempleo, siguiendo el mito de que ellos son los únicos
que pueden crear nuevas fuentes de trabajo, mientras que las compañías
del sur, por su parte, se van a otras localidades siguiendo los bosques
y la mano de obra barata.
De cualquier manera
hay muchos ejemplos que nos demuestran que la lucha contra la tala
excesiva ha tenido buenos resultados a nivel local. Lo que hace falta
es un mayor número de personas organizadas cuyos intereses
no sean económicos, sino más bien que se basen en el
respeto y apoyo a los esfuerzos que las organizaciones como el proyecto
de “Cascadia Wildlands” está teniendo en la protección
del bosque maduro.
Cascadia Wildlands Project
P.O. Box 10455
Eugene, OR 97440
Tel.: (541) 434-1463
Fax : (541) 434-1465
www.cascwild.org
cascwild@efn.org