La
agricultura fue sumamente importante en el conflicto que causó
la derrota de las conferencias de OCI (Organización de Comercio
Internacional) que tuvieron lugar el otoño pasado (del 10 al
14 de septiembre de 2003) en Cancún. Además, en Estados
Unidos, algunos agricultores no están de acuerdo con los bajos
precios ofrecidos a las grandes compañías agrarias en
el país. De hecho, Nash y su equipo de Dungeness Farms promueven
un tipo de agricultura completamente distinta: local, orgánica,
más humana y que sostiene. En una pequeña hacienda cerca
de Sequim en la península olímpica del estado de Washington,
nos hemos encontrado con personas que hacen mucho más que cultivar
las mejores zanahorias del mundo. Aquí el cultivo es local
y existe en resistencia continua al desarrollo residencial y a los
precios artificialmente bajos.
La
economía local, que correspondía en su gran mayoría
a la agricultura, empezó a cambiar hace 40-50 años y
los agricultores empezaron a notar un aumento en la renta. Como resultado,
los jóvenes que recién terminaban el secundario no se
encorajaban a llevar a cabo la tradición familiar porque los
padres ya no habían la habilidad de vivir decentemente a través
de la agricultura. Estos cambios producidos en todo el país
fueron causados por la Green Revolution (revolución verde)
que ha encorajado la agricultura en gran escala.
Más
recientemente, debido al clima más seco y más ensolerado
que el resto de la parte oeste de Washington, la región se
volvió un destino de jubilación mucho popular. Como
consecuencia, se empezó una invasión de desarrollo residencial
en las ricas tierras de las haciendas lo que ha provocado un aumento
en los precios de compra y venta de casas.
Nash
Huber, un agricultor de considerable originalidad, es devoto a la
plantación orgánica y ha desarrollado la producción
regional en los últimos 25 años. Cuando la economía
local dejó de apoyar el precio de la comida orgánica
o incluso al jardinero local, Nash tomó la decisión
de expandir su operación al nivel de mercado. Empezó
a vender productos en mayor cantidad en Seattle para sobrevivir en
condición de hacendado. Con el aumento de los niveles de producción,
Nash creía posible alcanzar objetivos aún mayores: preservar
la tierra con la cultivación, envolver más personas
en el proyecto, ofrecer oportunidades de trabajo y transmitir el conocimiento
sobre la tierra.
PCC
Fondo para la Tierra de Cultivo – Ciudadanos que salvan la tierra
de cultivo
Conforme
la hacienda de Nash crecía para alcanzar un mayor nivel en
el mercado, su principal producto, la zanahoria, era el último
grito en el Puget Consumer’s Co-op Natural Markets (PCC), un
área cooperativa en Seattle. Incapaz de satisfacer la demanda,
hizo contacto con la cooperativa y encorajó a los miembros
a envolverse en la protección de la tierra de cultivo y a apoyar
los proveedores locales. Debido a que la agricultura con que trabajan
no es suficientemente lucrativa para comprar más tierra, los
agricultores necesitaban una manera de aumentar la producción
y satisfacer la demanda.
El
comienzo del Fondo para la Tierra de Cultivo fue una iniciativa significativa
para el PCC. Con los objetivos hacia la conservación, el Fondo
para la Tierra de Cultivo se hizo una organización sin beneficios
que compra tierra y facilita su conservación para salvarla
para siempre de un desarrollo residencial. Luego, la organización
arrenda la tierra a los agricultores que desean cultivarla. Esto permite
que los agricultores locales expanden sus operaciones mientras protejan
la tierra fértil de la hacienda de los expansiones urbanas.
Un
proyecto local: Agricultura Apoyada por la Comunidad
Hace algunos años, Dungeness Farms empezó un programa
de agricultura apoyado por la comunidad para los ciudadanos de Sequim
y sus alrededores. Esta iniciativa suministra los miembros con productos
de calidad mientras los envuelve en la protección de la tierra
de cultivo. Los individuos que desean compartir esta diversidad de
verduras todo el año deben pagar anualmente en adelanto, lo
que les obliga a respectar el compromiso mientras ayudan la hacienda
a sobrevivir. Más de ochenta familias son miembros actuales
y el compromiso es el de salvar la tierra en el valle. Los agricultores
distribuyen un informativo semanal que trata sobre la hacienda, da
ideas de recetas de la temporada y ofrece consejos de salud. El principal
hacendado y su equipo también ofrecen visitas en la hacienda
y organizan una fair local cada año. Estas actividades permiten
que las personas asocien lo que comen con su ambiente y también
les ayuda a reasociarse a la tierra. A través de sus cajas
de productos semanales, ellos también siguen el ritmo de las
temporadas. La interacción cara a cara favorecida por el proyecto
comunitario produce una relación más humana entre los
trabajadores de las haciendas y las personas de la comunidad.
Cultura orgánica, de la parte inferior a la superior
de la cadena de comida
La plantación orgánica puede ser vista dividida en niveles
distintos de operación de la pequeña hacienda donde
todo es realizado manualmente hasta las operaciones mecanizadas de
agricultura. Dungeness Organic Farms se encuentra entre los dos. La
hacienda emplea hasta veinte trabajadores y de 6 hasta 8 trabajadores
en el período fuera de temporada en marzo. Nash y su equipo
utilizan tractores y otros mecanismos principalmente para evitar gastar
la mayoría del tiempo en los campos con un azadón. De
hecho, lo que permanece un problema a resolver son los insectos siempre
presentes y las enfermedades de las plantas. La caja de herramientas
que ellos disponen para regular el problema tiene una capacidad muy
limitada porque ellos están restringidos a utilizar métodos
naturales con el menor nivel toxico posible.
De
acuerdo con Scott, quien tiene responsabilidades en la hacienda, la
producción orgánica en grande escala tiene impactos
importantes y significantes. A partir del punto de vista ecológico,
las monoculturas con falta de diversidad tiene efectos negativos en
el suelo y en su biodiversidad, lo que no apoya necesariamente un
sistema agricultor sostenible. A partir de un punto de vista económico,
las operaciones en gran escala bajan los precios porque la agroindustria
orgánica es elegible a bajos precios en la agricultura. Las
operaciones menores no tienen tiempo ni dinero para realizar los requerimientos
asociados con las aplicaciones de bajo precio. De esta manera, estas
quedas de precio son importantes en la desaparición de las
haciendas en pequeña escala en todos lugares.
Todo
comienza con una pequeña semilla…
Dungeness
Farms ha producido su propia semilla desde hace algunos anos como
forma de reacción a los recursos empobrecidos de sus proveedores
y a la desaparición de ciertas variedades del mercado. Nash
y su equipo consideran la situación como una característica
alarmante de la agricultura moderna. De acuerdo con lo que dicen,
muchos tipos de semillas que desaparecen corresponden a una variedad
heredada que es el resultado de selección centenaria y que
debe ser preservada para las generaciones futuras.
Al final, Nash y su equipo se dedican pasionalmente a la preservación
de la tierra de agricultura en cultivo y al restablecimiento de la
comunidad rural. Ellos ofrecen verduras orgánicas de calidad
que son variedades de herencia mantenidas vivas para nuestros hijos.
Con su energía overflowing, podemos asegurarnos que las semillas
que ellos plantas van florecer.
Dungeness
Organic Produce
1865 E. Anderson Rd.
Sequim, WA 98382
PCC
Farmland Fund
4201 Roosevelt Way NE
Seattle, WA 98105
Ph: (206)-547-1222
e-mail: farmlandfund@pccsea.com
website : www.pccnaturelmarkets.com/info/farmland.html